¿Crees que Sabes Cómo Lavarte el Pelo? ¡Piénsalo de Nuevo!

Crees que Sabes Como Lavarte el Pelo

Admítelo, somos duros con nuestro pelo - especialmente en la ducha. Y mientras puede que todos sintamos como si estuviésemos lavándonos como expertos, hay cinco consejos que puedes hacer para maximizar la limpieza y minimizar el daño del pelo. Aquí está cómo tornar el conseguir limpieza en conseguir algo magnífico:

Desenreda Antes de Lavar:

¡Ni se te ocurra entrar en la ducha sin desenredarte el pelo! El pelo cuando es más débil es cuando está mojado ya que se hincha y se estira, lo que significa que se puede romper más facilmente. Desenreda con cuidado con un peine de dientes anchos mientras que tu pelo está seco, así minimizarás la rotura.

Lávate el Pelo como un Experto: Tómalo de arriba hacia abajo. Para prevenir nuevos enredos, aplica champú a las raíces del pelo donde los residuos del styling y el aceite suelen acumularse, y trabájalo hacia las puntas, moviéndote en la misma dirección que el agua. Frotar frenéticamente puede ser la rutina que sigues, pero puede producir enredos que incluso el champú más hidratante no pueda arreglar. Comienza lavando las raíces y ve trabajando el lavado a través de toda la longitud para evitar los nudos y minimizar el daño. Considera una segunda ronda de champú si las burbujas no aparecen en el primer lavado. Un exceso de aceite y suciedad mata las burbujas. Si la espuma no dura, sabes que tu pelo no está completamente limpio.

Acondicionando 101: A diferencia del champú, aplica acondicionador desde la parte inferior del pelo en adelante. Después de aclarar el champú, aplica acondicionador a las puntas de tu pelo y trabájalo hasta las raíces.

Después, usa tus dedos o un peine de dientes anchos en la ducha para peinar tu pelo suavemente empezando por las puntas, subiendo por toda la longitud del pelo.

Continúa tu rutina de ducha mientras que el acondicionador se asienta en tu pelo antes de que finalmente lo aclares.

Seca con cuidado, No Frotes: Seca suavemente el exceso de humedad de tu pelo con una toalla seca o incluso un paño de microfibra. Si frotas con fuerza, crearás enredos causando daño a las cutículas, dejando tu pelo encrespado. Usa un peine de púas anchas o un cepillo de paleta para conseguir un pelo listo para el styling.